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AVANZO

Foto del escritor: Adriana Emilia Guerrero Vierma
Adriana Emilia Guerrero Vierma
4 sept 2020
2 min de lectura

Quiero compartir contigo una gran lección que aprendí recientemente; es diferente conocer sobre algo, que hacer conciencia de algo, es decir, asumirlo, interiorizarlo y hacerlo vida.

Para vivir a plenitud es necesario que hagamos conciencia de lo siguiente; para explicarlo mejor voy a compararlo con un barco velero. Sabemos que un barco velero tiene un casco, un timón y velas (sí, ya sé que tiene muchos mas elementos, pero vamos a quedarnos con estos tres para efectos de la explicación que quiero darte).

El casco debe estar en buen estado, sin grietas, o aberturas para evitar que el agua entre y de hunda.

El timón, es de suma importancia ya que da la dirección, utilizado para maniobrar el barco.

Las velas dan impulso, ayudadas por el viento.

Ahora piensa que todos necesitamos de estos tres elementos para avanzar con determinación en la vida.

Traduciendo esto podemos decir que:

- El Casco representa una personalidad normal y suficientemente equilibrada. No perfecta; pero si que permita una vida de relación sana con migo mismo (a) y con los demás.

- El Timón representa los principios y la voluntad. Lo que orienta nuestro actuar, son nuestras convicciones y determinaciones.

- Las Velas representan nuestro corazón, es decir, nuestros afectos, lo que nos apasiona. Es ese impulso que nos mueve a lanzarnos. Aquí está nuestra capacidad para amar, para entregarnos, para enamorarnos, para vivir dando la vida. También incluyo aquí la fe, nuestra creencia.


Si queremos vivir a plenitud hemos de tener en cuenta estas tres cosas; no puedo avanzar sin una personalidad equilibrada, sin principios y voluntad, y menos aún sin amor, sin fe.

Es necesario para entendernos, para conocernos; es poner sobre la mesa esto, es mirarme al espejo y decir: "Esto me dio Dios, con esto cuento, es suficiente" y cuando digo "suficiente" no me refiero a esas frases de auto-ayuda muy famosas últimamente y que están cargadas de egocentrismo y autosuficiencia egoísta, más bien me refiero a que Dios no hace nada a medias, Dios no hace nada "poca cosa" que te ha colmado de capacidades, talentos, dones, que son lo que necesitas para alcanzar el propósito por el cual fuiste creado.

Así que... ánimo! Siempre es buen momento para tomar conciencia de nosotros mismos, siempre es buen tiempo para hacer propósitos (no solo en fin de año).

Dios te bendiga.

 
 
 

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