ENTREGO
Actualizado: 30 jul 2020
Entrego mi vida, me dono al Padre, con mis muchos defectos y mis pocas gracias; me entrego con mi Cruz y con la tuya; me entrego toda; entrego mis ilusiones y mis miedos; entrego cada fibra de mi alma por Ti y por tu causa.
Cuando se descubre la razón de la propia existencia (Dios), no se puede hacer otra cosa sino vivir para esa razón. Descubres que la vida tiene un propósito que solo puede ser cumplido cuando te das por completo a la causa por la cual existes.
En el caminar nos encontramos con personas que viven sin ánimo, desalentadas, sin esperanza, sin alegría... sería muy interesante preguntarles si conocen la razón por la cual están aquí, y si no la saben, entonces, está ahí el motivo de su padecimiento, porque quien descubre esta GRAN RAZÓN de la que te hablo es, en consecuencia, completamente feliz, me atrevo a decir que se experimenta plenitud, se vive con la totalidad del amor recibido y entregado.
Incluso nosotros mismos, quienes hemos consagrado nuestra vida a Dios, pudiésemos por nuestra humanidad (que nos hace frente con fuerza) pasar por alto esta razón en algún momento, es cuando podemos experimentar todas estas dolencias anímicas, emocionales, psicológicas, etc.
Es de vital importancia que constantemente nos recordemos que tenemos una razón que es mucho más grande, más eterna, más sublime, más perfecta que nuestra humanidad, y de seguro eso nos dará la fuerza necesaria vivir con entrega total.
@adrianaegv




Cuando la entrega es pura y sincera, vives, respiras, el más puro y dulce amor. Que ciego estamos ante tanta majestad.
Es tan maravilloso cuando entendemos que la felicidad no la encontramos en lo material; es por ello que quie posee mucho siempre desea más. Lo material no te hace feliz, la verdadera felicidad la encontramos en la entrega a nuestro Señor, donando nuestra vida en el servicio y te vemos Señor cuando ayudamos al hermano, cuando nos gastamos como dice la hermana Glenda en la invocación al Espíritu Santo! 🙏